Sandalias

De siempre y de ahora

Es un placer presentar estas sandalias, diseñadas y producidas en la isla.

Son las «albarcas» tradicionales de Mallorca, pero nosotras las hemos revestido con tela auténtica de saco y cuero dorado por fuera, mientras que el interior está forrado de cuero blanco. En las suelas, mantenemos las tradicionales: caucho de rueda de coche.

La investigación de quién podría hacerlas fue casi lo más difícil de todo el proceso ya que en Mallorca quedan muy pocos artesanos que sigan produciendo de forma artesanal los calzados tradicionales de la isla. De hecho, ¡nos basta una sola mano para contarlos!

Cuando entras en el taller, el caos ordenado que se respira te encandila: maquinaria desconocida, cueros de todos los colores y texturas, muestras de calzados tradicionales (porqueres, albarcas…) trozos y trozos de restos… Se siente el ambiente de trabajo, se notan los años de experiencia.

Tipos de calzado Mallorquín

En primer lugar, podemos distinguir los calzados de esparto (mas baratos y dirigidos a clases humildes) y los de piel.

Las «espardeñas»  están compuestas por una suela de esparto, hechas con un trenzado de fibras vegetales y tela en la parte superior, que cubre el pié.

Las «albarques» son de origen menorquín, pero a lo largo de los años han sufrido cambios propios de Mallorca, como por ejemplo las aperturas en la parte trasera del zapato.

Las “porqueras”, tienen su origen en una leyenda, la cual cuenta que un pobre ibicenco que vino a Mallorca se le rompieron los zapatos. Como no tenía dinero para comprarse unas nuevas, cogió una rueda de coche viejo y un trozo de lona.

Otros tipos de zapatos son las «botas patateras» (que por su acabado protegían del agua) y finalmente las «fraileras«.

Un poco de historia

En Mallorca, la Comarca del Raiguer y en especial Inca puede ser considerada como el centro de la artesanía de la piel y del calzado. Los gremios de zapateros son de los más antiguos de Mallorca desde la conquista catalana de la Isla en el siglo XIII. Entre estos destaca el de Llucmajor, mientras que el de Inca se remonta al siglo XV. Artesanos de Inca, Llumajor, Alaró, Binissalem, levantaron toda una artesanía y una industria exportadora que sufrió su primer revés con la pérdida de las colonias españolas en 1898.

En la primera mitad del siglo XX la industria zapatera pasó por épocas de gran desarrollo -las dos grandes guerras europeas proporcionaron mucho trabajo- y periodos de recesión -la misma Guerra Civil española.

En la segunda mitad del siglo XX, las crisis y los períodos de superación se alternaron: se vivieron momentos eufóricos durantes los sesenta; todo lo contrario pasó en los setenta. Sea como sea, la pequeña artesanía de la piel y del zapato se ha desarrollado en algunos casos hasta constituir una industria de renombre en el mercado internacional.